EL AUTO EQUIVOCADO
El sol del mediodía caía a plomo sobre el asfalto impecable del distrito financiero, creando espejismos de calor que distorsionaban la base de los rascacielos de cristal. Sin embargo, todos los rayos del sol parecían concentrarse caprichosamente en hacer brillar el capó de fibra de carbono expuesta del espectacular hiperdeportivo plateado. No era un auto…