EL PEOR DÍA
La suite nupcial del hotel más exclusivo y costoso de la ciudad estaba impregnada con el dulce aroma de las rosas blancas y el champán francés. A través de los inmensos ventanales de cristal, las luces de la metrópoli brillaban como pequeñas promesas de riqueza infinita. Para Mauricio, ese era el paisaje de su victoria…